Un nuevo reclamo vecinal dejó al descubierto las necesidades de fiscalización y mantenimiento que atraviesan distintos sectores de Río Grande. En el barrio Mirador, la esquina de las calles Monte María y ARA General Belgrano se convirtió en un foco de riesgo debido a autos viejos dejados en estado de abandono, los cuales quitan campo de visión a quienes transitan por la zona.
El planteo dirigido al intendente Martín Pérez pone el foco en la urgencia de reordenar las prioridades operativas del Municipio. Los habitantes de la zona señalaron que la gestión pública requiere una presencia activa en el territorio que resuelva de manera ágil los pedidos de los vecinos, garantizando la libre circulación y la seguridad de las familias que habitan en los barrios alejados del centro administrativo.
Frente a la inacción del área de Tránsito, los residentes insistieron en que es deber del municipio intervenir de oficio antes de que la falta de visibilidad desencadene un siniestro vial. La demanda central de la comunidad exige pasar de los discursos y publicaciones institucionales a la acción concreta en el terreno, retirando los obstáculos y recuperando la tranquilidad urbana en el barrio Mirador.