Una intensa controversia política sacude a las administraciones de Río Grande y Tolhuin tras confirmarse el viaje que sus respectivos intendentes, Martín Perez y Daniel Harrington, encabezaron junto a integrantes de sus gabinetes para participar en la provincia de Buenos Aires de un acto político junto a Axel Kicillof. El desplazamiento de las comitivas oficiales generó indignación en la población fueguina debido a la utilización de recursos públicos para fines de militancia partidaria.
La representación oficial de Tolhuin movilizó a siete altos cargos de la administración municipal —incluyendo secretarios y directores como Ana Paula Cejas, Valeria Sandoval, Alexis Solís y Hugo Gómez—, en tanto que desde Río Grande el propio Martín Perez desembarcó acompañado por parte de su estructura política. Esta presencia masiva dejó acéfalas a áreas clave de gestión en ambas localidades en plena época de baja actividad económica en el territorio insular.
De acuerdo con estimaciones del sector, el costo proyectado entre pasajes aéreos y viáticos que superan los $200 mil pesos diarios por funcionario representa un gasto de varios millones de pesos asumido por los contribuyentes. La controversia escaló debido a que la gira militante se da en un marco de pérdida de puestos de trabajo y crisis en la actividad productiva.
La controversia suma ahora un capítulo institucional, ya que se aguarda que los representantes de la oposición en los Concejos Deliberantes soliciten informes formales para revisar las órdenes de liquidación, verificar qué partidas presupuestarias se afectaron y determinar quiénes autorizaron el pago de la gira política de los intendentes y sus equipos.