La aprobación de un incremento de $20 mil millones de pesos para el presupuesto de la Municipalidad de Río Grande encendió las luces de alerta en el Concejo Deliberante de la ciudad. La ampliación de las partidas presupuestarias fue acompañada de un marcado debate sobre la sostenibilidad fiscal y la veracidad de los recursos comprometidos.
El referente radical Maxi Ybars acompañó la votación pero puso la lupa sobre el trasfondo de los números presentados por la Secretaría de Hacienda municipal. El edil cuestionó la falta de coherencia entre el relato de crisis que emana de las declaraciones públicas del Ejecutivo y la estimación de recursos plasmada en la ampliación. En sus presentaciones ante los medios, la gestión del intendente Martín Pérez argumenta continuos recortes, bajas en la recaudación fiscal y pérdidas en el goteo de la coparticipación provincial y nacional.
No obstante, al momento de redactar la norma para ampliar el techo de gasto, la administración municipal calculó que ingresarán más fondos por regalías y tributos, una proyección que contrasta con la ejecución presupuestaria real acumulada durante los primeros meses del año. Ybars calificó el planteo como una maniobra riesgosa que puede derivar en un déficit estructural si no se revisan las pautas de contratación y erogaciones.
El eje del reclamo de la oposición apunta a garantizar la responsabilidad hacendaria. Si los recursos previstos por la gestión municipal sufren una caída efectiva y, simultáneamente, se acelera el ritmo de gasto autorizado por la nueva norma, el Municipio de Río Grande acumulará compromisos no saldados que terminarán transformándose en deuda corriente y pasivos para las futuras administraciones locales.