Las revelaciones difundidas por los medios nacionales reabrieron el debate acerca de las verdaderas razones que motivaron la toma de control del Puerto de Ushuaia. Los informes subrayaron que, más allá de los argumentos presentados inicialmente por las autoridades centrales, las contrataciones vigentes y los movimientos de fondos generan sospechas entre referentes de la región.
Gremios y dirigentes de Tierra del Fuego coinciden en que las vías de reclamo institucional han quedado rezagadas frente a las determinaciones del poder político de turno. Con el reclamo de inconstitucionalidad supeditado a los tiempos de la Corte Suprema, la provincia permanece al margen de la fiscalización de su principal centro logístico marítimo.
Esta coyuntura plantea una discusión profunda sobre la autonomía de las provincias: cuando el Gobierno nacional interviene activos estratégicos del interior y la Justicia dilata un fallo, los intereses provinciales quedan supeditados a los vaivenes políticos nacionales.