El panorama de bienes raíces en Río Grande muestra un claro estancamiento producto del contexto económico general que afecta a Tierra del Fuego. El titular del Colegio de Martilleros, Mauricio Saavedra, describió un escenario donde la oferta de inmuebles supera ampliamente a la demanda efectiva, obligando a renegociar las pretensiones económicas de los propietarios.
“No es que no haya interés en comprar, el condicionamiento hoy es la situación económica actual de la provincia”, sostuvo Saavedra al explicar por qué los valores del mercado debieron ceder terreno. A raíz de este freno en la actividad, las operaciones que logran cerrarse lo hacen con quitas que van del 15% al 20% respecto del valor de tasación inicial.
El diagnóstico del sector expone cómo el deterioro de la economía provincial impacta de lleno en las decisiones de inversión a largo plazo. Mientras la oferta de viviendas y terrenos continúa acumulándose en las carteras de las inmobiliarias, los precios deberán seguir ajustándose a la realidad económica de las familias riograndenses para poder reactivar el nivel de ventas.