La falta de responsabilidad y de mantenimiento en las veredas volvió a dejar como saldo a una persona mayor gravemente herida en Río Grande. Una mujer de 68 años sufrió la fractura de su tibia y peroné tras resbalar sobre un planchón de hielo acumulado sobre la avenida Belgrano al 1100, en el frente de un templo religioso.
La vecina caminaba hacia su casa cuando la superficie congelada la hizo caer pesadamente al suelo. Debió ser auxiliada de urgencia y trasladada en ambulancia al nosocomio, donde le enyesaron la pierna a la espera de ingresar a quirófano para ser operada.
Lejos de mostrar solidaridad o hacerse cargo de la falta de limpieza del acceso, la institución religiosa no envió a nadie para consultar por el estado de la vecina. La indignación familiar creció cuando, al regresar a la zona, la hija de la víctima filmó cómo los encargados del templo baldeaban el salón interior tirando toda el agua hacia la vereda con secadores, exponiendo a más transeúntes a sufrir caídas.
Mientras las ordenanzas municipales exigen mantener las veredas transitables para evitar la formación de hielo, la desidia volvió a cobrar una víctima que ahora deberá afrontar un largo proceso de recuperación.