Lo que comenzó con un hecho denunciado a principios de año terminó por destapar un patrón inaceptable en el sistema sanitario de la provincia. El Ministerio de Salud resolvió abrir un sumario e imponer la suspensión preventiva a un médico del Hospital Modular de Tolhuin, sobre quien pesan dos denuncias judiciales por presunto abuso sexual en plenas consultas asistenciales.
El derrotero judicial del profesional comenzó en enero, cuando una vecina acudió al Juzgado de Tolhuin a denunciar que había sido víctima de tocamientos impropios en la intimidad del consultorio. Sin embargo, en los últimos 15 días se formalizó una segunda acusación de idénticas características, lo que encendió todas las alarmas e impulsó la notificación desde la sede policial hacia el Ejecutivo.
Ante la accumulating de testimonios, la ministra de Salud, Judit Di Giglio, firmó la resolución de apertura del sumario administrativo para apartar formalmente al imputado de sus tareas habituales, impidiendo que continúe en contacto con la población mientras duran las actuaciones.
El caso no solo conmociona a la comunidad de Tolhuin por la vulnerabilidad a la que quedaron expuestas las pacientes, sino que reabre un duro cuestionamiento institucional: cómo operan los mecanismos de alerta y prevención interna cuando un profesional de la salud es denunciado en el ejercicio de su función. La sociedad civil y las víctimas exigen celeridad, rigor en el sumario y que la Justicia actúe con todo el peso de la ley.