El recorrido de Fernando Polizzi en la administración pública nacional encendió alarmas institucionales en la provincia. De conducir la delegación del PAMI en un período marcado por presuntas maniobras de defraudación millonaria, el funcionario pasó sin escalas a integrar la intervención estatal en el Puerto de Ushuaia, otra caja bajo la lupa por el uso de recursos públicos.
La denuncia presentada por el legislador Jorge Araujo Hernández expone que durante la etapa de Polizzi al frente del PAMI se habrían autorizado órdenes médicas falsas, cobrado prácticas imposibles de realizar en la provincia por falta de equipos e inventado historias clínicas. De acuerdo con el planteo parlamentario, las maniobras contaron con favoritismo comercial hacia empresas privadas de medicina prepaga.
El caso genera un profundo debate acerca de las designaciones de la gestión nacional libertaria en Tierra del Fuego. Araujo atribuye el ascenso de Polizzi al padrinazgo político del senador Agustín Coto, al tiempo que cuestiona el rol del diputado Santiago Pauli frente al silencio de las autoridades del PAMI actual. En este marco de creciente presión pública, la revelación de que Polizzi se encuentra actualmente de vacaciones en Aruba reavivó la polémica acerca de la impunidad y la falta de explicaciones oficiales.