La decisión de poner a la venta tierras administradas por la Armada Argentina en Ushuaia trasladó la grieta nacional al ámbito legislativo fueguino. La senadora Cristina López salió al cruce de los sectores alineados con la Casa Rosada tras confirmarse las intenciones del Ejecutivo nacional de enajenar lotes pertenecientes a las Fuerzas Armadas en zonas de alta valorización urbana.
La legisladora fueguina apuntó directamente contra su par oficialista Belén Monte de Oca, acusándola de actuar como "escribana" de los planes del Gobierno nacional en perjuicio de los intereses locales. López argumentó que las tierras deben quedar bajo el dominio y la gestión de la provincia o del municipio capitalino para atender demandas habitacionales y de infraestructura, y no venderse al mejor postor.
La controversia reabre el debate sobre la jurisdicción de las tierras federales en el extremo sur del país y se suma a la tensión acumulada por las medidas dictadas desde Buenos Aires sobre recursos e infraestructura portuaria en Tierra del Fuego.