Un masivo corte de energía eléctrica volvió a paralizar este fin de semana la vida cotidiana y comercial de Río Grande. La parálisis generalizada de la usina operada por la Cooperativa Eléctrica dejó sin servicio a vastos sectores de la ciudad, obligando a poner en marcha planes de contingencia en comercios, instituciones y centros de salud.
Desde la entidad explicaron que el inconveniente se originó en la parada de la turbina TG4 por un desperfecto en su controlador técnico. Sin embargo, el malestar social escaló rápidamente en redes sociales y medios locales, donde los vecinos manifestaron que las respuestas oficiales reiteradas sobre "trabajos para normalizar la red" resultan insuficientes frente a la frecuencia de las interrupciones.
El corte masivo reactiva un debate profundo sobre la infraestructura energética de la zona norte de la provincia. Garantizar un servicio estable en latitudes subpolares no representa un lujo, sino una necesidad básica de supervivencia urbana. La comunidad reclama conocer el estado real de los generadores y las acciones preventivas para evitar que un problema en un controlador vuelva a dejar a toda una ciudad a oscuras.