EL DOBLE DISCURSO DE SCIURANO: ¿CON QUIÉNES NO SE JUNTARÍA HOY Y CON QUIÉNES SE JUNTÓ AYER PARA SOSTENER SU CARRERA?
Jueves 25 de Junio de 2026
Nº de Edición 4182

EL DOBLE DISCURSO DE SCIURANO: ¿CON QUIÉNES NO SE JUNTARÍA HOY Y CON QUIÉNES SE JUNTÓ AYER PARA SOSTENER SU CARRERA?

24/06/2026 | La pretensión de Federico Sciurano de erigirse como la reserva moral de Tierra del Fuego genera indignación en el arco político. El análisis de una estrategia mediática que busca ocultar su complicidad con los oficialismos de turno bajo el ropaje de la honestidad.

La política fueguina asiste por estos días a un ejercicio de hipocresía discursiva de magnitudes alarmantes. Federico Sciurano pretende instalar en la agenda pública un relato de pureza y selección de aliados que colisiona abiertamente con cada uno de los pasos que ha dado en su vida pública. Al lanzar acusaciones al voleo sobre "delincuentes" y pretender despegarse de las figuras de la política con las que compartió pasillos, despachos y acuerdos hasta hace apenas unos meses, el dirigente intenta construir una identidad de opositor indomable y honesto. Sin embargo, cambiar el relato de un día para el otro no tiene la capacidad de modificar la historia escrita.

El oportunismo de Sciurano queda al descubierto cuando se analiza el momento exacto en el que decide romper el silencio. Lo hace ahora, cuando los vientos políticos soplan en otra dirección y el oficialismo provincial acusa el impacto del desgaste de la gestión. Durante años, Sciurano no tuvo inconvenientes en convalidar con su presencia y su silencio los manejos de los sectores más cuestionados, siempre y cuando eso le garantizara la permanencia en los primeros planos de la escena provincial. Su conducta demuestra que no posee problemas estructurales a la hora de cambiar de compañía; su verdadero pánico es quedarse sin una candidatura que resguarde su vigencia.

Antes de sentarse en los estudios de televisión a pontificar sobre la moral pública y dictaminar con quiénes se asociaría o no para ganar una elección, Federico Sciurano debería rendir cuentas de cara a la sociedad fueguina y explicar detalladamente con quiénes se juntó, coordinó y negoció para sostener e impulsar su dilatada carrera política. El electorado de la provincia ya no es permeable a los discursos de ocasión de dirigentes que mudan de piel y de partido según la temporada. Sciurano puede golpear las puertas de la UCR, renegar de FORJA y pretender ser un dirigente impoluto, pero los archivos de su cercanía con el kirchnerismo y las sombras de su gestión municipal continúan siendo una mochila imposible de ocultar.