El conflicto salarial que mantiene paralizada la salud pública en Tierra del Fuego alcanzó un punto de máxima ebullición, dejando al descubierto el profundo malestar de los profesionales y trabajadores del sector frente al desinterés del Gobierno provincial. En una imagen que ilustra la gravedad de la crisis, los empleados del Hospital Regional Río Grande nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) llevaron a cabo una ruidosa protesta que incluyó la quema de sus propios recibos de sueldo, una drástica medida que expone el hartazgo ante la licuación de sus ingresos bajo la actual administración del gobernador Gustavo Melella.
La llamativa protesta se dio en el marco del plan de lucha que el personal sanitario viene sosteniendo desde hace semanas en toda la provincia. Según manifestaron los propios representantes gremiales, la drástica decisión de prender fuego los recibos de haberes responde de manera directa a la falta de respuestas concretas del Ministerio de Salud y a la ausencia de una nueva convocatoria a la mesa paritaria para discutir una recomposición salarial real. Para los trabajadores de la sanidad, los números impresos en esos papeles representan una falta de respeto frente al costo de vida en la isla y a la realidad económica asfixiante que atraviesan las familias fueguinas.
Desde los sectores gremiales apuntaron directamente contra Melella, denunciando que su gestión prefiere dilatar los tiempos y esquivar el diálogo en lugar de garantizar un salario digno para quienes sostienen el sistema sanitario en la trinchera diaria. Ante este escenario de parálisis oficial, la dirigencia de ATSA ya confirmó que la conflictividad irá en aumento y convocó a una nueva asamblea general para este lunes 8 de junio a las 09:00 horas en el hall central del Hospital de Río Grande. Allí se definirán los pasos a seguir de un conflicto que amenaza con resentir severamente las prestaciones básicas y que expone la preocupante falta de gestión en una de las áreas más sensibles del Estado fueguino.