MELELLA NIEGA RETENCIONES, PERO LOS RECURSOS LLEGAN TARDE Y LA DEUDA CRECE
Jueves 28 de Mayo de 2026
Nº de Edición 4154

MELELLA NIEGA RETENCIONES, PERO LOS RECURSOS LLEGAN TARDE Y LA DEUDA CRECE

27/05/2026 | El ministro de Economía de Tierra del Fuego, Alejandro Barrozo, aseguró que “nunca existió una retención intencionada de recursos” a los municipios y sostuvo que las demoras responden a procesos administrativos propios de la distribución.

La explicación oficial intenta bajar el tono del conflicto, pero la realidad muestra otra cosa: los fondos llegan tarde, las deudas se acumulan y la próxima reunión recién fue fijada para el *16 de junio*, lo que en los hechos vuelve a estirar una discusión que los municipios vienen reclamando desde hace tiempo.

En cualquier economía familiar, el atraso tiene consecuencias. Cuando una persona se demora en pagar un impuesto provincial, aparecen intereses, recargos o intimaciones. Cuando una familia no puede pagar un servicio, se expone al corte. Cuando un comercio se atrasa con sus obligaciones, el Estado no suele aceptar como argumento que hubo una “demora administrativa”.

Sin embargo, cuando la Provincia se demora en girar fondos que corresponden a los municipios, el Gobierno busca presentar el problema como una cuestión meramente técnica.

Los recursos coparticipables no son una ayuda, un favor político ni una concesión del Ejecutivo provincial. Son fondos que pertenecen a las ciudades y que resultan esenciales para sostener servicios, obras, salarios y respuestas cotidianas a los vecinos.

La reunión realizada en Casa de Gobierno, encabezada por Barrozo y con representantes de los equipos económicos de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, abrió una instancia de diálogo, pero no dejó compromisos concretos sobre un plan de pago ni sobre la normalización inmediata del flujo de fondos.

El dato más sensible sigue siendo la deuda acumulada con la capital provincial, que supera actualmente los *14 mil millones de pesos, junto con demoras cercanas a los **40 días* entre la percepción de los recursos y su efectiva transferencia.

En paralelo, se reconoció que la recaudación provincial mostró incrementos, pero los recursos que llegan a los municipios continúan siendo menores y con atraso. Esa diferencia es la que impacta sobre la previsibilidad financiera de las administraciones locales.

El problema de fondo sigue siendo el mismo: un municipio no puede administrar con incertidumbre permanente. Tiene que pagar sueldos, sostener servicios públicos, ejecutar obras, asistir demandas sociales y responder todos los días a problemas concretos de la comunidad. Si los fondos llegan tarde, el impacto se traslada directamente a la gestión y, finalmente, a los vecinos.

Que la próxima reunión haya quedado para el 16 de junio también genera una lectura política: mientras la Provincia habla de diálogo, los plazos se siguen estirando y la deuda continúa vigente.

Tierra del Fuego necesita un sistema claro, automático y previsible para la distribución de los recursos coparticipables. Porque en la administración pública, como en una casa, la plata que llega tarde también genera problemas.

Y cuando esos fondos son de los municipios, la demora no puede quedar escondida detrás de un trámite administrativo.