La difusión de material audiovisual que exhibe las precarias condiciones sanitarias en las que el Gobierno de Tierra del Fuego administra la ayuda alimentaria desató un fuerte cruce de responsabilidades. De acuerdo a las denuncias, el depósito operado en el predio de la firma Renacer funciona por fuera de cualquier marco regulatorio local, sin la debida desinsectación y desratización obligatoria para espacios de almacenamiento alimenticio.
Las pruebas recolectadas muestran bultos cerrados de alimentos rodeados de suciedad, palomas y roturas compatibles con mordeduras de ratas. El hecho expone una doble irregularidad: por un lado, la desidia del Ejecutivo provincial al adquirir y resguardar insumos críticos en un ambiente insalubre; por el otro, la falta de controles por parte de las áreas de inspección municipal en un predio que no cuenta con la infraestructura correspondiente.
Ante la gravedad del escenario, referentes locales instaron a las autoridades municipales a actuar de oficio de manera perentoria. La demanda colectiva exige frenar de inmediato el armado de módulos en dicho establecimiento y garantizar el decomiso de la mercadería afectada, con el objeto de proteger la salud de los cientos de ciudadanos que dependen mensualmente de estos recursos para subsistir.