El escenario político de Ushuaia sumó un nuevo capítulo de tensión tras las declaraciones de Mariano Delucca, dirigente libertario y actual titular de la oficina local de ANSES. Delucca cargó con dureza contra el concejal Valter Tavarone (Somos Fueguinos), señalando una desconexión entre la labor legislativa y las necesidades reales de los vecinos, en medio de una creciente polémica por las pretensiones económicas personales del edil.
El conflicto de intereses en el centro de la escena
Tavarone se encuentra en el ojo de la tormenta tras trascender que, siendo ya concejal en funciones, avanzó con el cobro de honorarios profesionales derivados de un juicio contra el Municipio de Ushuaia. Esta situación ha generado un profundo debate ético en la ciudad:
Doble rol: El reclamo económico lo realiza un funcionario electo contra el mismo Estado municipal del cual hoy forma parte.
Cuestionamiento ético: Se critica que un integrante del cuerpo deliberativo mantenga litigios financieros activos contra la administración que debe controlar y representar.
Gestión vs. Estructura Política
En declaraciones radiales, Delucca fue tajante al pedir que el concejal enfoque sus energías en la resolución de problemas ciudadanos en lugar de disputas mediáticas o intereses personales.
“Los vecinos están esperando que ahora haya una legislación que supere las expectativas de ellos”, expresó el titular de ANSES, subrayando la falta de resultados concretos desde la banca de Somos Fueguinos.
Además, el dirigente libertario puso bajo la lupa la estructura de asesores que rodea a Tavarone, comparándola con la eficiencia de la oficina nacional que él encabeza: “Con 12 personas nosotros atendemos entre 250 y 300 personas por día”, afirmó, contrastando la productividad de su equipo reducido frente al esquema político del edil.
Un reclamo que resuena en la calle
Para Delucca, la prioridad de la dirigencia debe ser la gestión directa y el alivio de las problemáticas cotidianas de la comunidad. En un cierre categórico, envió un mensaje directo al concejal y su equipo de trabajo: “Pónganse a laburar”.
La polémica por el juicio contra el Concejo y el Municipio no solo afecta la imagen de Tavarone, sino que reabre el debate sobre los límites éticos de los profesionales que acceden a cargos públicos y deciden mantener reclamos pecuniarios contra las instituciones que ahora lideran.