El mercado inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires comenzó 2026 con señales de enfriamiento. Durante febrero se registraron 3567 escrituras de compraventa, lo que representa una caída del 16,9% en relación con el mismo mes del año pasado, de acuerdo con el informe del Colegio de Escribanos de la CABA.
A pesar de la menor cantidad de operaciones, el volumen total de dinero involucrado en las transacciones mostró un comportamiento opuesto: alcanzó los $618.179 millones, con un incremento interanual del 14,2%. Este desfasaje responde, en parte, al encarecimiento de las propiedades, ya que el valor promedio por operación se elevó a más de $173 millones (unos u$s120.764), con fuertes subas tanto en pesos como en dólares, consigna Clarín.
En comparación con enero, la actividad exhibió una leve recuperación del 4,2%, lo que sugiere un movimiento todavía débil pero en línea con la estacionalidad habitual del sector.
Uno de los factores centrales detrás de la desaceleración es el menor peso del crédito hipotecario. En febrero se concretaron 592 operaciones con financiamiento, lo que implica una caída del 38,6% interanual y representa apenas el 16,6% del total de escrituras. Desde el sector notarial advierten que la retracción del crédito impacta directamente en el nivel de actividad, ya que históricamente ha sido un motor clave para ampliar la demanda.
El comportamiento actual contrasta con el dinamismo observado en 2025, cuando el mercado alcanzó uno de sus mejores desempeños en años, con más de 69.000 operaciones y un crecimiento cercano al 27%. Ese repunte estuvo impulsado por un contexto macroeconómico más estable y, especialmente, por el regreso del financiamiento hipotecario.
Sin embargo, hacia el cierre de ese año comenzaron a aparecer señales de agotamiento. El aumento de tasas y condiciones más exigentes para acceder a los préstamos redujeron el ritmo de las operaciones, tendencia que ahora se refleja en los primeros datos de 2026.
En los últimos meses, no obstante, algunos bancos empezaron a recortar tasas en los créditos ajustados por inflación (UVA), en un escenario de menor inflación y mayor competencia entre entidades. Si bien el costo del financiamiento sigue siendo elevado en términos históricos, la baja comienza a reactivar consultas y abre expectativas de una recuperación gradual.
El panorama en la Provincia de Buenos Aires muestra un comportamiento similar, aunque más moderado. En febrero se concretaron 7655 escrituras, con una leve caída interanual del 4%. En la comparación mensual, en cambio, se verificó un repunte del 18%.
También allí el crédito evidencia debilidad: las operaciones con hipoteca retrocedieron 26% respecto de febrero de 2025 y 13% frente a enero, confirmando la pérdida de impulso del financiamiento en el sector.